Si en casa el chocolate es algo a lo que difícilmente alguien dice que no, encontramos un plan muy padre para este fin de semana. En el Centro Histórico está Choco-Story Zócalo, el Museo del Cacao y Chocolate.
El recorrido empieza muchísimo antes de que existieran las barras que conocemos hoy. Los niños y jóvenes pueden descubrir cómo mayas y mexicas utilizaban el cacao, por qué llegó a ser tan valioso, cómo viajó hasta Europa y todo lo que tuvo que pasar para convertirse en el chocolate que comemos actualmente. La parte padre es que no está contado como una clase de historia. Hay espacios interactivos, juegos y distintas experiencias para ir descubriéndolo durante el recorrido.
Y obviamente llega el momento que muchos van a estar esperando, el chocolate. Durante la visita hay degustaciones y también pueden ver a un maestro chocolatero preparando pralinés y conocer un poquito más de cerca cómo se trabaja el chocolate. Además, tienen talleres aparte donde pueden preparar su propia barra, así que si van con niños chocolateros puede valer mucho la pena agregarlo al plan.

Algo que también nos gustó es la ubicación, porque ya que estamos en el Centro podemos aprovechar para armar un plan completo. El museo está a unos pasos del Templo Mayor y la Catedral, así que después pueden caminar un rato por el Zócalo, comer por ahí y redescubrir con los niños una zona de la ciudad que tiene muchísimo que ver.
Te recomendamos reservar antes, sobre todo si quieren hacer también el taller, y después de tanta historia del cacao… seguramente van a salir con ganas de seguir probando chocolate.

