El lunes nuestros alumnos de Secundaria tuvieron el primer acercamiento con algo que será parte importante de este ciclo: el Servicio Social. Conocieron las instituciones con las que estarán colaborando y, sobre todo, empezaron a entender qué hay detrás de esta experiencia.
Porque cuando hablamos de Servicio Social es fácil pensar simplemente en “ir a ayudar”, pero la idea va mucho más allá. Queremos que nuestros chicos salgan un poquito de su realidad, conozcan otras, convivan con personas diferentes a ellos, escuchen sus historias y descubran que, aun desde su edad, hay muchas maneras de aportar.
Este año estarán colaborando con instituciones que trabajan con personas con discapacidad, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad y adultos mayores. Cada experiencia será distinta y seguramente también lo será lo que cada uno se lleve de ella. A veces ayudar será hacer algo concreto, pero muchas otras será simplemente acompañar, escuchar, compartir tiempo o poner alguno de sus talentos al servicio de alguien más.
Y justamente eso es lo padre del proyecto. No queremos que sea una actividad que hacen un día y se acabó, sino una experiencia que los acompañe durante el ciclo y que después de cada encuentro puedan preguntarse qué aprendieron, qué les sorprendió o incluso qué descubrieron de ellos mismos.
Esta semana apenas fue la presentación y todavía falta muchísimo por vivir, pero nos emociona pensar en todo lo que puede pasar cuando nuestros alumnos salen de su día a día, voltean a ver lo que sucede a su alrededor y descubren que ellos también tienen mucho que aportar.


