Para nosotros es muy importante cómo se sienten nuestros niños. Sabemos que los cambios pueden moverlos un poco, que pasar de sección implica algo nuevo, otros espacios, otras dinámicas. Y justo por eso buscamos que el proceso de preescolar a primaria y de primaria a secundaria sea lo más suavecito y amigable posible.
Esta semana nuestros niños estuvieron probando lo que viene. Nuestros chiquitos de prefirst se fueron a conocer la primaria y nuestros niños de sexto pasaron un día en secundaria. Fue una verdadera experiencia Piaget.
Los de prefirst recorrieron sus futuros salones y participaron en distintas clases. En computación aprendieron a usar el mouse, conocieron sus partes y practicaron cómo colocar correctamente la mano. Jugaron uniendo vocales en mayúsculas y minúsculas y acomodando letras con clic sostenido. En el laboratorio de ciencias, junto a Miss Helga, hablaron sobre insectos, observaron ejemplares reales y hasta pudieron ver detalles al microscopio. También tuvieron actividades en inglés, español y matemáticas, trabajando en equipo y empezando a familiarizarse con lo que será su siguiente etapa.
Por su parte, los alumnos de sexto vivieron una jornada en secundaria como si ya estuvieran ahí. Se dividieron en equipos y tomaron tres clases. En Biología trabajaron en laboratorio creando un perfume, midiendo volúmenes, seleccionando esencias y registrando su fórmula. En Educación Física practicaron basquetbol y jugaron pequeños partidos. En Artes Visuales trabajaron en equipo pintando un animal con acrílico, organizándose y resolviendo juntos cada parte del proceso.
Más allá de cada actividad, lo importante es que pudieron conocer los espacios, a los maestros y la dinámica antes de que llegue el cambio real. Eso les da seguridad, les quita lo desconocido y hace que el siguiente paso se sienta más cercano.
Eso es lo que buscamos. Acompañarlos en cada etapa.









