Visitantes Inesperados

En la clase de miss Helga Caballero a veces pasan cosas que no se ven todos los días. De pronto llegan visitantes muy especiales… pero no son personas, son mascotas. Y no precisamente las que solemos imaginar.

Siempre que hablamos de animales salen los clásicos “yo tengo un perro”, “yo tengo un gato”, “yo tengo un ratón”. Y claro, todos quieren traerlos a la escuela. Pero cuando les explicamos que no se trata solo de traerlos, sino de preparar una pequeña investigación para presentarla al grupo, muchos empiezan a pensarlo dos veces. Porque sí, hay que investigar y explicar varias cosas sobre su mascota.

La presentación tiene que incluir el nombre científico, sus hábitos de alimentación, cómo se comporta en vida libre, su importancia dentro de los ecosistemas y por qué es importante conservar esa especie. Así que no es traerla por traerla… hay que hacer la tarea completa.

Lo padre es que quienes tienen mascotas poco comunes sí se animan. María Sauza González, de primero de primaria, llevó a Nagini, una pitón bola (Python regius). Imagínense la curiosidad que despertó entre todos poder verla de cerca mientras su dueña explicaba cómo vive, qué come y por qué este tipo de especies también cumplen un papel importante en la naturaleza.

También llegaron unas visitantes muy curiosas, unas gallinas japonesas, conocidas como Gallina Sedosa del Japón, que trajeron Luis y María Valdez Arraco. Y no llegaron solas… también trajeron sus pollitos y hasta el gallo. Verlas tan de cerca generó muchas preguntas y mucha emoción entre los alumnos.

Estas experiencias encajan perfecto con el tema transdisciplinario Cómo compartimos el planeta, porque ayudan a que los niños entiendan mejor nuestra relación con los seres vivos que nos rodean. Y la verdad, cuando el aprendizaje viene acompañado de curiosidad y sorpresa, se vuelve todavía más memorable.