El jueves pasado vivimos uno de esos días que nuestros niños esperan con emoción desde semanas antes. Y sí… este Día del Niño estuvo lleno de muchísimos momentos divertidos que hicieron que toda la escuela la pasara genial.
En preescolar vivimos una mañana súper especial. Nuestros niños llegaron con disfraces para un pequeño desfile y después disfrutaron un divertido show de experimentos que los tuvo con la boca abierta, emocionados y participando todo el tiempo.
En primaria, la temática de este año fueron los Minions, así que durante el día hubo actividades de todo tipo, como escape room, juegos de destreza, experimentos, dinámicas con bananas, resbaladilla de agua, fiesta de espuma y lunch compartido. Literalmente había algo pasando en cada rincón de la escuela y nuestros niños iban de actividad en actividad felices, emocionados y disfrutando muchísimo con sus amigos.
Nos encanta hacer comunidad a todos los niveles, así que algo muy padre fue ver cómo nuestros chicos de secundaria también se sumaron a la celebración apoyando en talleres y actividades para los niños. Nos encanta cuando se viven estos espacios entre generaciones porque se siente muchísimo el ambiente de comunidad que hay en Piaget.
Más allá de las actividades, fue un día para celebrar lo más importante, la alegría de ser niños. Sus risas, la emoción con la que viven cada sorpresa y esa manera tan bonita de disfrutar las cosas simples hacen que días así se vuelvan inolvidables.
Sin duda, fue un Día del Niño muy Piaget.









