Les traemos una recomendación que no está en la CDMX, pero sí cerquita y estamos seguros de que la van a disfrutar. Si todavía no han ido al Cosmovitral, no pueden perdérselo. Es un plan diferente, fácil de armar y perfecto para salir un poco de la rutina.
Pueden elegir un sábado por la mañana para visitarlo y recorrerlo. Es una actividad para toda la familia y funciona muy bien con niños, porque no es una visita cansada. Cada quien va a su ritmo, se detienen donde algo les llama la atención y siguen caminando sin que nadie se sienta presionado por observar.

Mientras avanzan por el Cosmovitral, podrán ver el jardín botánico que está dentro del mismo espacio, con plantas de todo tipo. Hay cactus, suculentas, helechos, palmeras y plantas tropicales que llaman mucho la atención. También pueden encontrar orquídeas, bromelias y flores como el hibiscus, además de algunas especies poco comunes como el ginkgo biloba, conocido como un “fósil viviente” por existir desde hace millones de años, lo que siempre da pie a una buena plática con los niños.
Además, los vitrales y el jardín conviven todo el tiempo, haciendo que el recorrido se sienta dinámico y entretenido. Es un lugar que invita a los niños y adultos a observar, a preguntar y a comentar lo que van viendo. Un plan sencillo y diferente, ideal para pasar tiempo en familia, salir de la ciudad y descubrir algo nuevo.

