Ciencia que Inspira

Despertar la curiosidad científica en los niños no es solo transmitirles conocimientos, sino despertar en ellos la curiosidad y la capacidad de hacerse preguntas. Así lo ve Helga, nuestra querida miss de Biología de primaria del Instituto Piaget, quien recientemente tomó un diplomado de divulgación de la ciencia y viajó a España hace poco para titularse, lo que le permitió conocer nuevas herramientas y enfoques para la enseñanza.

Durante la entrevista que le realizamos, nos compartió que una de las experiencias más enriquecedoras del diplomado fue el intercambio con otros profesionales. “Lo que más me sirvió fue conocer gente que hace lo mismo que yo o algo parecido. También aprendí a usar herramientas que quizá solo manejaba por encima, como Instagram, y descubrí cosas nuevas, como los podcasts”, nos contó.

Esta última herramienta le ha dado muchas ideas para innovar en sus clases. “Se me antoja hacer un podcast, pero todavía no me animo”, confesó. Sin embargo, ya tiene en mente un proyecto: enseñar a los alumnos más grandes a ser divulgadores científicos. “Podemos hacer cápsulas de radio o incluso un podcast en plataformas como Spotify, hecho por los niños. Hay muchos que tienen el don de la palabra, que estructuran bien su pensamiento y que están interesados en la ciencia”.

El objetivo no sería solo que los niños participen en un proyecto escolar, sino que su conocimiento tenga impacto más allá de las aulas. “Podrían hablar de temas como la polinización o el blanqueamiento de los corales, cosas que escuchamos, pero que muchas veces no sabemos explicar”, dijo entusiasmada.

Además de esta iniciativa, miss Helga nos habló de su visión sobre la enseñanza de la ciencia. “Lo más importante es aprovechar la inercia natural de los niños para hacerse preguntas. Con los pequeños, se trata de estimular esa curiosidad innata. Con los más grandes, el reto es que no la pierdan, porque con el tiempo se distraen con otras cosas y dejan de cuestionarse el mundo que los rodea”.

Nos compartió un ejemplo que le pasó hace poquito que muestra cómo logra despertar la curiosidad en sus alumnos. “Estos días ha llovido y se hacen unos ríos de cosas amarillas en el suelo. Me puse a tomar una muestra con un diurex y resultó ser polen, pero no cualquier polen, sino uno con una forma increíble. Los niños empezaron a hacer apuestas sobre qué era, y de inmediato se interesaron en el tema”.

Con este tipo de experiencias, miss Helga busca que sus alumnos no solo memoricen información, sino que aprendan a observar, cuestionar y maravillarse con la ciencia en su vida cotidiana. Con iniciativas como el podcast que está planeando, está claro que su misión va mucho más allá del aula: quiere formar niños que vean la ciencia como una herramienta para entender el mundo y compartir su conocimiento con los demás.

Estamos súper orgullosos de miss Helga. Su pasión por aprender y su forma innovadora de enseñar nos inspiran a todos. ¡Gracias, miss Helga, por recordarnos que el aprendizaje es un camino que nunca se termina!