La semana pasada nos reunimos para vivir un momento importante y detenernos a reflexionar sobre la gratitud. Tuvimos la oportunidad de recordar que agradecer no es solo decir “gracias”, sino mirar lo que tenemos, valorar los detalles que a veces pasan desapercibidos y reconocer a las personas y momentos que hacen nuestra vida más completa. Este espacio nos permitió darnos cuenta de que detenernos un instante para agradecer nos ayuda a poner en perspectiva lo que realmente importa.
Te contamos que en preescolar nuestros pequeños hicieron una presentación en inglés sobre algunos personajes típicos de Thanksgiving como los los pilgrims, los pavos, entre otros. Los niños se involucraron muchísimo cantando, diciendo sus líneas y disfrutando el escenario que ellos mismos ayudaron a crear junto con sus misses y el prof Miguel Rafael. Cerramos la presentación compartiendo algo por lo que queríamos dar gracias, desde la familia hasta los pequeños momentos del día, y terminamos con una convivencia en el jardín que nos permitió seguir fortaleciendo nuestra comunidad.
En primaria nuestros niños participaron en una actividad muy significativa. Cada uno creó su árbol de gratitud en familia, escribiendo o dibujando cosas por las que se sentían agradecidos. Luego presentaron su árbol y compartimos lunch. Esta actividad permitió que niños y papás reflexionaran juntos, reconociendo incluso los pequeños detalles que a menudo no valoramos, y entendieran que la gratitud es un ejercicio diario que nos conecta con los demás y con nosotros mismos.
Además, la semana incluyó nuestro bazar, que se convirtió en un espacio de solidaridad y colaboración. Gracias a la participación de todos reunimos recursos para apoyar a los niños de Casa Hogar Florecer, quienes viven en situación de calle. Momentos como este nos recuerdan que agradecer también se traduce en acciones y que ayudar a otros nos permite vivir la gratitud de manera concreta y significativa.
Esta semana nos dejó claro que detenernos, reflexionar y compartir es tan importante como cualquier otra actividad académica. Nos recordó que, más allá de los juegos y las rutinas, estos espacios nos enseñan a valorar, a reconocer lo que tenemos y a vivir con atención y conciencia hacia los demás.





