Nuestros chicos de secundaria participan en una experiencia muy enriquecedora durante el ciclo escolar, su servicio social. En esta etapa, se acercan a tres instituciones con las que colaboramos desde hace tiempo, Casa Hogar Florecer, AMPRE y el Asilo Vicentino. Ahí comparten momentos con niñas, niños y personas mayores que los reciben con cariño y muchas ganas de convivir.
Durante su servicio, trabajan en distintas actividades que ellos mismos preparan, desde juegos y lecturas hasta talleres creativos donde se genera un ambiente de cercanía. Poco a poco descubren que lo importante no es solo ayudar, sino compartir, escuchar y aprender del otro.
Cada encuentro deja huella y se convierte en una oportunidad para mirar desde otro lugar. Nuestros chicos aprenden que servir también es abrir el corazón, ponerse en el lugar del otro y disfrutar de lo que se construye cuando se hace comunidad.
Entre todo lo que viven, se llevan algo más profundo que horas cumplidas, una experiencia que les enseña a valorar, a agradecer y a mirar la vida con una nueva sensibilidad.



Al final, eso también es parte de aprender.