Esta semana queremos compartir un Orgullo Piaget que nos da muchísimo gusto. Martel Palencia Salas, nuestro querido alumnos de tercero de secundaria, comenzó en la gimnasia desde 2016 en un club privado. Ahí fue donde empezó a construir sus bases, no solo en lo técnico, también en algo que en este deporte pesa muchísimo, la disciplina. Y si algo deja clara su historia es que la constancia sí hace la diferencia.
En 2022 entró al Gimnasio Jahns, una institución muy reconocida por su trabajo con atletas de alto rendimiento. Empezó en el grupo de principiantes y, después de tres meses, tras la evaluación de sus entrenadores, fue promovido al grupo de alto rendimiento. A partir de ahí comenzó otra etapa, con más exigencia, más compromiso y también mucho crecimiento.
Martel lo dice muy claro. Para él la disciplina es clave para lograr cualquier cosa, no solo en el deporte, también en la escuela y en la vida. Y reconoce que uno de los retos más grandes es ese momento en el que pasas de entrenar “de vez en cuando” a tomarte el deporte en serio, con todo lo que implica en tiempo, sacrificios y constancia.


Su camino ha sido paso a paso. Empezó compitiendo en Nivel 1 y hoy ya participa en Nivel 6 de all-around, con la meta puesta en subir a Nivel 7 este mismo año. En febrero obtuvo el primer lugar en la competencia de la CDMX y pocos días después vivió su primera experiencia internacional en Dallas, donde logró el quinto lugar en el Valeri Liukin Invitational.
Desde 2023 ha sido seleccionado para formar parte del equipo que representa a la Ciudad de México en el Campeonato Nacional. En la edición más reciente consiguió el primer lugar en su nivel, resultado que le permitirá representar nuevamente a la ciudad en el campeonato que se realizará en Aguascalientes en mayo.
Cuando le preguntan qué le ha ayudado a enfrentar los retos, su respuesta es muy clara, nunca rendirse, incluso cuando todo parece ponerse en contra.
Nos encanta ver cómo nuestros alumnos van construyendo sus metas con trabajo real y mucha constancia. Martel es un gran ejemplo de eso.
¡Felicidades, Martel! Nos sentimos muy orgullosos de ti.

