¡Primer Dan!

Esta semana queremos compartir un Orgullo Piaget que nos llena de alegría. Santiago Galván García, nuestro querido alumno de primero de secundaria, ha demostrado que la constancia, la disciplina y el compromiso hacen una gran diferencia cuando se practican con pasión.

Santi entrena karate estilo Shotokan desde los 4 años y a lo largo de este camino ha aprendido que llegar a una meta importante no sucede de un día para otro. Él mismo reconoce que la disciplina y la constancia en cada clase han sido clave, así como la práctica diaria para perfeccionar las katas y mejorar su técnica. También ha aprendido el manejo de los nunchaku, una herramienta que requiere concentración, control y mucho respeto por el arte del karate.

En junio de 2025 alcanzó un logro muy importante al obtener la cinta negra con grado de Primer Dan, resultado de un proceso formativo exigente que incluyó entrenamiento constante, evaluaciones técnicas y el cumplimiento de 50 horas de servicio social. Uno de los mayores retos para Santi fue crear su propia kata desde cero, pensando cada movimiento y dándole sentido, además de perfeccionar el uso de los nunchaku, lo cual le exigió mucha práctica, concentración y esfuerzo.

Para lograrlo, Santi ha dedicado ocho años de entrenamiento, aprendiendo técnicas, defensas y ataques, y fortaleciendo especialmente el trabajo con katas, que representan una parte fundamental de su formación marcial. Durante su evaluación para Primer Dan realizó el rompimiento de tabla, demostrando fuerza, técnica, control y seguridad.

Cuando se le pregunta qué consejo daría a alguien que busca alcanzar sus metas, Santi lo tiene claro. No rendirse, incluso cuando el camino se vuelve difícil, porque al final todo el esfuerzo y la dedicación valen la pena.

Nos sentimos muy orgullosos de Santi y de ver cómo nuestros alumnos construyen su camino con disciplina, pasión y perseverancia, dejando huella dentro y fuera del aula.

¡Qué gran orgullo, Santi!