A veces no se antoja salir de la ciudad ni armar un plan complicadísimo para pasarla bien. En Chapultepec hay opciones sencillas que funcionan perfecto para ir en familia, y una de ellas es el Jardín de los Espejos. Está pegadito al Zoológico, en el área de comida, así que es muy fácil de ubicar y se presta para incluirlo en un paseo completo por el bosque cuando vayan a Chapultepec.
Lo genial de esto es que es un espacio pensado para divertirse juntos en familia. Hay puentes colgantes que hacen que todos vayan con cuidado, una tirolesa que muchísimos niños aman y un laberinto de cristal donde perderse un rato es parte del chiste. También están los espejos que deforman el reflejo y que siempre terminan en risas, comentarios y muchas fotos (uff, cómo nos recuerda nuestra infancia).
No es un lugar enorme ni pesado de recorrer, lo cual se agradece cuando vas con niños. Funciona súper bien para familias que quieren hacer algo distinto, dejar las pantallas, moverse un poco y pasar un buen rato sin necesidad de planear demasiado.


Abre casi todos los días y no necesitas reservar, solo llegas, entras y listo. Aprovechemos esos espacios que nos regala la ciudad para pasar tiempo con nuestros niños; estos son los lugares que siembran recuerdos en sus historias.