En Piaget siempre decimos que cuando alguien del equipo crece, ese crecimiento también se siente en los salones, en los recreos y en cada uno de nuestros niños que acompañamos. Por eso hoy queremos compartir algo que nos llena de muchísimo orgullo, miss Andrea, nuestra querida y valiosísima psicóloga de primaria, terminó el Máster Internacional en Educación Emocional y Neurociencias Aplicadas, una formación que no solo se escucha impresionante… lo es, y muchísimo.
Este máster le ayudó a conocer nuevas formas de entender lo que pasa dentro de los niños, cómo funcionan sus emociones, cómo se conectan con el aprendizaje y por qué a veces un abrazo, una pausa o una pregunta a tiempo puede cambiar todo. Pero lo mejor es que no se queda en teoría, porque miss Andy lo aterriza con una naturalidad que solo alguien con su experiencia y sensibilidad puede lograr.
Quienes la conocemos sabemos que tiene una manera muy suya de acercarse a los niños, lo hace con calma, con respeto, con una escucha real. Y esta especialización llega a sumar justo ahí, ahora cuenta con más herramientas para leer lo que cada niño necesita, para acompañarlos en sus procesos internos y para guiarlos a gestionar sus emociones sin sentirse juzgados o presionados.
También nos encanta cómo entrelaza lo que aprendió con su trabajo de todos los días; desde el acompañamiento en situaciones retadoras hasta esas pequeñas conversaciones que hacen que un niño se sienta visto, entendido y seguro. Eso, al final, también es educación emocional.
Tener personas así en el equipo, curiosas, comprometidas y dispuestas a seguir aprendiendo, nos recuerda por qué nuestra comunidad es tan especial. Y sí, no lo vamos a negar, estamos muy orgullosos de miss Andy y de cómo pone el corazón en todo lo que hace, reafirmando que es una de nuestras joyas del Piaget.
